El rol de la energía en el proceso productivo salmonicultura
El proceso productivo de la salmonicultura engloba desde la incubación de ovas en tierra hasta la engorda y cosecha en fiordos del sur de Chile. En este ecosistema técnico, la energía es la columna vertebral de la bioseguridad y la continuidad operativa, representando entre un 15 % y un 25 % de los costos operacionales totales, un ítem tan exigente como la alimentación.
Según datos oficiales publicados por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (SUBPESCA) y recopilados en el anuario estadístico del Consejo del Salmón y SERNAPESCA, la producción nacional de salmónidos alcanzó 1.151.997 toneladas en 2025 (distribuidas en Salmón Atlántico, Salmón Coho y Trucha Arcoíris).
Esta producción se concentra totalmente en el sur del país: Los Lagos representa el 41 %, Aysén el 46 % y Magallanes el 13 %. Sostener esta escala demanda miles de MWh al año para mover sistemas de bombeo, filtrado, iluminación fotoperiódica y tratamiento térmico, haciendo de la gestión energética un pilar clave para la viabilidad económica y ambiental.
¿Qué es el ciclo productivo del salmón y sus requerimientos energéticos?
Las distintas fases del ciclo del salmón exigen un control ambiental estricto y un consumo energético adaptado a la tecnología de cada etapa.
Etapas del ciclo productivo y consumo energético
El ciclo se divide en dos fases principales: agua dulce y agua de mar.
- Fase de agua dulce: se lleva a cabo en pisciculturas (tradicionales de flujo abierto o modernas bajo Sistemas de Recirculación en Acuicultura, RAS). En esta etapa se gestionan las ovas, alevines y esguines. Demanda un elevado consumo de electricidad para el bombeo continuo de grandes volúmenes de agua, filtrado mecánico y biológico, reoxigenación y climatización.
- Fase de agua de mar: tras el proceso de esmoltificación, los peces son trasladados a centros de engorda en concesiones marítimas (pontones y jaulas). Aquí, la demanda energética se orienta a alimentar a los peces mediante cañones neumático-eléctricos, alimentar luces submarinas para el fotoperíodo, mantener viva la trituración de mortalidad y garantizar el funcionamiento de los sistemas de aireación y bioseguridad.
Sistemas de oxigenación y su demanda eléctrica
La disponibilidad de oxígeno disuelto en el agua es la variable biológica más crítica para la supervivencia y conversión alimenticia del salmón.
- Pisciculturas en tierra: los generadores de oxígeno industrial requieren suministro eléctrico continuo para accionar compresores y concentradores PSAs (Pressure Swing Adsorption).
- Centros marinos: durante episodios de bajas de oxígeno disuelto en los fiordos o brotes de microalgas nocivas (FAN), se activan potentes compresores para inyectar microburbujas y difusores a gran profundidad. Estos equipos demandan altas cargas eléctricas de manera intempestiva y continua, lo que exige una potencia firme instalada en los pontones.
Control térmico en agua dulce y marina
La temperatura del agua condiciona metabólicamente la velocidad de crecimiento del pez.
En la fase de agua dulce, los sistemas de climatización (bombas de calor y Chiller industrias) estabilizan la temperatura para acelerar o retrasar el desarrollo embrionario según los planes de producción.
En los centros marinos, aunque el agua de mar no se climatiza masivamente, los sistemas auxiliares de desparasitación (como los tratamientos térmicos o “Thermolicer”) requieren una alta capacidad térmica y eléctrica a bordo de barcos de apoyo y pontones operativos.
Consumo energético en el proceso productivo de la salmonicultura por fase
Analizar el proceso productivo de la salmonicultura implica un desglose de demandas energéticas muy disímiles entre la piscicultura en tierra y la engorda en mar:
1. Pisciculturas RAS (Recirculación): son las instalaciones con mayor consumo eléctrico por kilogramo de biomasa producido en tierra. De acuerdo con estudios de consumo de energía en sistemas RAS, el bombeo y la circulación de agua representan hasta el 45 % de la demanda total de energía de la instalación. A esto se suma que la aireación y oxigenación abarcan entre el 9 % y el 37 %, mientras que hasta un 16 % adicional se atribuye a la desinfección UV, además del consumo requerido para skimmers, filtros de tambor y desnitrificación.
2. Engorda en centros de cultivo marinos: históricamente dependientes del diésel para sus grupos electrógenos, estos centros demandan energía para mantener en funcionamiento constante la iluminación de fotoperíodo (luces LED de alta potencia sumergidas para evitar la maduración precoz del salmón), las alimentadoras automáticas y las lavadoras de redes.
3. Plantas de procesamiento secundario: una vez cosechado, el pez requiere cadenas de frío ininterrumpidas (túneles de congelación, salas de proceso a baja temperatura y producción de hielo) con un altísimo consumo eléctrico intensivo.
¿Cómo impacta la gestión energética en la industria del salmón chilena?
La competitividad y sostenibilidad de la industria del salmón dependen directamente de cómo las empresas administran sus recursos energéticos en entornos geográficos aislados y desafiantes.
Costos energéticos como porcentaje de producción
El gasto energético impacta directamente la rentabilidad del kilo de salmón producido.
Dado que la matriz tradicional en centros marinos ha estado dominada por la generación diésel in situ, los costos de operación se ven fuertemente afectados no solo por el precio del combustible, sino por la logística de transporte marítimo en barcazas de carga hacia lugares remotos.
Cuando se optimizan los consumos y se fomenta la electrificación o conexión a red cuando es factible, los costos operativos pueden reducirse sensiblemente.
Variabilidad estacional de demanda
La demanda de energía varía según la época del año y la fase biológica del pez:
- Primavera/verano: mayor requerimiento de iluminación fotoperiódica en mar, mayor demanda de oxigenación por el aumento de la temperatura del agua de mar y aumento en el uso de sistemas de mitigación de FANs.
- Otoño/Invierno: incremento en el consumo de climatización en pisciculturas y mayor demanda en plantas de proceso durante los picos de cosecha de Salmón Coho y Atlántico.
Impacto en competitividad internacional
El salmón en Chile compite directamente en mercados globales (Estados Unidos, Japón, Brasil, Unión Europea) con productores internacionales como Noruega.
Los mercados de destino exigen cada vez más una menor huella de carbono por tonelada exportada.
Una gestión de energía ineficiente no solo encarece el producto final, sino que resta competitividad frente a consumidores exigentes en sostenibilidad ambiental.
Tecnologías de eficiencia energética para salmón en chile
Para mantener el liderazgo global, la producción de salmón en Chile está adoptando tecnologías orientadas al uso inteligente de la energía en sus centros de operaciones.
Sistemas de monitoreo inteligente
La digitalización del consumo mediante sensores IoT y plataformas de telemetría permite medir en tiempo real el consumo por equipo (bombas, luces, compresores).
Lo anterior ayuda a detectar desviaciones, predecir fallas operativas y balancear las cargas eléctricas para evitar picos de demanda que penalizan la tarifa de suministro eléctrico.
Equipos de alta eficiencia energética
La sustitución de motores y bombas convencionales por equipos equipados con variadores de frecuencia (VFD) permite ajustar el flujo de agua o aire a la necesidad biológica real de los peces, en lugar de operar al 100 % de su capacidad en todo momento.
Asimismo, la migración masiva desde luminarias de haluro metálico hacia sistemas LED submarinos de alta eficiencia ha permitido reducir significativamente el consumo eléctrico del fotoperíodo, optimizando además el espectro lumínico para el crecimiento del pez.
Integración de energías renovables
En el contexto de suministro eléctrico para la industria, la integración de energía proveniente de fuentes renovables mediante contratos de suministro libre (PPA) o soluciones híbridas en pontones (combinando motores eficientes con sistemas de generación limpia) reduce significativamente las emisiones de CO₂ y disminuye las horas de uso de generadores diésel en zonas de fiordos.
Esta transición ya es una realidad en la acuicultura nacional: de acuerdo con el Reporte de Impacto Sostenible del Consejo del Salmón, un 57 % de la matriz energética utilizada por las empresas socias del gremio proviene de fuentes renovables.
¿Por qué optimizar el consumo energético en salmonicultura?
Optimizar la demanda energética responde tanto a imperativos financieros como a la necesidad de construir una actividad económica sustentable en el tiempo.
Reducción de costos operacionales
Dado que la energía abarca entre el 15 % y el 25 % del OPEX operativo, cualquier mejora porcentual en la eficiencia del sistema repercute inmediatamente en el margen del negocio.
Estrategias como el cambio de tarifas eléctricas, la optimización de potencias contratadas y la auditoría constante de procesos permiten ahorros acumulativos millonarios para la industria del salmón.
Cumplimiento de estándares ambientales
La Ley de Eficiencia Energética en Chile y las exigencias de certificaciones internacionales (como ASC o BAP) demandan a las grandes empresas implementar sistemas de gestión de energía (SGE) basados en normas como la ISO 50001.
Contar con procesos eficientes garantiza el cumplimiento de las metas nacionales de descarbonización y reduce la presión sobre los ecosistemas marinos del sur del país.
Eficiencia y energía limpia para el futuro de la salmonicultura
Frente a la alta demanda ininterrumpida de procesos como el bombeo, la oxigenación y la refrigeración, la implementación de auditorías energéticas, telemetría en tiempo real y Sistemas de Gestión de Energía (SGE) bajo la Ley 21.305 permite reducir costos operativos significativamente y avanzar hacia las metas de descarbonización al 2030.
La transición hacia una matriz 100 % renovable y trazable (como el hito de suministro limpio firmado entre Copec EMOAC y Mowi Chile) demuestra que la sostenibilidad impulsa la eficiencia del negocio.
En Copec EMOAC combinamos suministro eléctrico certificado, monitoreo inteligente de recursos y remarcación para barcazas para transformar la matriz energética de sus centros de cultivo.
Da el siguiente paso hacia una operación más rentable y sostenible: solicita hoy tu consultoría y auditoría energética especializada con nuestros expertos.
Preguntas frecuentes sobre energía en salmonicultura
¿Cuál es el consumo promedio de energía por tonelada de salmón producida?
El consumo varía considerablemente según el sistema productivo. En la fase de mar, la demanda energética proviene de la alimentación neumática, oxigenación y fotoperíodo. En tanto, en las pisciculturas de recirculación en tierra (RAS), el consumo específico por tonelada producida es sensiblemente mayor debido a la operación ininterrumpida de bombas de recirculación, biofiltros, desgasificación y climatización térmica del agua.
¿Qué sistemas consumen más energía en un centro de cultivo?
En pisciculturas de agua dulce, los sistemas de bombeo continuo y la generación de oxígeno explican la mayor parte del consumo. En centros de cultivo marinos, la mayor demanda eléctrica proviene del sistema de fotoperíodo (iluminación submarina), los motores de soplado para alimentación neumática y la oxigenación/aireación de emergencia.
¿Cómo se puede reducir el consumo energético sin afectar la producción?
Se logra combinando varias estrategias: dimensionando adecuadamente los equipos, instalando variadores de frecuencia en bombas y sopladores, migrando a iluminación LED sumergible, implementando auditorías energéticas periódicas y realizando la conexión a red o electrificación en centros donde la factibilidad técnica lo permita. Para profundizar en esta materia, puedes revisar el análisis detallado sobre el uso de la energía en salmonicultura, eficiencia y menos costos.
¿Qué incentivos existen en Chile para la eficiencia energética en acuicultura?
Existen esquemas de financiamiento verde, franquicias para la implementación de Sistemas de Gestión de Energía (SGE) bajo norma ISO 50001 y facilidades tarifarias para clientes libres que buscan abastecerse con energías de fuentes renovables mediante contratos de suministro a la medida.
¿Cuánto se puede ahorrar con un sistema de gestión energética?
Con un diagnóstico adecuado e implementación de medidas de eficiencia energética, un centro de cultivo o planta de proceso puede reducir entre un 10 % y un 25 % de sus costos operacionales energéticos sin comprometer la biomasa ni las metas de crecimiento de los peces.
